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Pesadilla con final feliz (mal que a alguien le pese)

 

01/04/2014. Colorín, colorado, esta temporada tan tempestuosa para el Zamarat se ha terminado...en lo que a su primer equipo se refiere. Afortunadamente, además, Alimentos de Zamora lo ha hecho con los deberes hechos; a última hora, y por los pelos, eso sí, pero los ha hecho: deportivamente, sobre la cancha, no ha descendido de la Liga Femenina, y se ganó el derecho a su cuarta singladura la próxima campaña en esta categoría. Lo demás, ¡ya es harina de otro costal !

 

A nadie se le puede escapar que la campaña 2013-14 ha estado plagada de sinsabores para la entidad naranja; se han hecho muchas cosas mal y han acontecido episodios de todo tipo. Bajo mi humilde punto de vista voy a tratar de desgranar lo sucedido, al menos según mi modo de parecer y entender:

 

1- Cambiar una plantilla al completo es todo un riesgo; te puede salir bien, mal ó regular. Es obvio que, por diversas causas, ha salido mal. ¿Que por qué?: el rendimiento de algunas jugadoras ha sido errático y espeso la mayoría de ocasiones, lo que salía en los entrenamientos luego no se sabía traducir en la cancha, y desde el banquillo tampoco se ha contribuido a sacar el mejor partido de ellas.

 

2- Apostar por una línea, y luego cambiar: claro, con tanto vaivén, con tantas jugadoras nuevas, y obligados por las circunstancias (económicas), la línea por la que se apostó en principio fue por la juventud y, en algún caso, la inexperiencia; salvo Prsic y Suárez, pero recuerdo que ninguna de ellas llegó a principios de pretemporada. En invierno hay que cambiar; obvio, no te vas a quedar quieto. A mí, por ejemplo, me "dolía" horrores ver en el parón invernal que las dos jugadoras peor valoradas de la Liga Femenina eran dos de Alimentos de Zamora. Pues si la soga te aprieta, intentas cambiar, con más inyección económica, sí, pero hay que hacerlo. Y de nada me vale decir que por nombre, por curriculum, o por lo que sea, la plantilla estaba hecha para cotas más altas. No se supo, se falló...pues a reaccionar; eso a media temporada.

 

3- Si el cambio de plantilla es tan rotundo y descarado, un grave error que se comete es comenzar la pretemporada tarde. Porque una de las deficiencias que ha mostrado Alimentos de Zamora es su juego de conjunto, actuar como un bloque; y eso se ha transmitido a la grada muy poco. Pues, si todo ello se puede arreglar con más trabajo...pues, eso, haber tenido más. Eso es un claro debe achacable al cuerpo técnico; por cierto, por primera vez integrado por más de una persona; aún así, se falló en eso.

 

4- La lectura de algunos momentos de los partidos falló. Por ejemplo: en uno en el Angel Nieto un técnico visitante, viendo que su equipo iba por delante, que fallaron tres acciones seguidas y que las naranjas recortaron distancia (que no es remontar) pidió un tiempo muerto ¡a los pocos minutos de iniciar un cuarto¡. Esa capacidad de reacción lo más rápida posible fue lo que aquí falló en ocasiones; así como no haber acertado en muchos cambios en diversas fases de los partidos; vimos como se rompía el ritmo en más de uno por ese detalle...y recuerdo que partidos se perdieron por eso, por detalles...si bien es cierto que otros también se perdieron por lo mismo, por pequeñas cosas.

 

5- Las lesiones: esta es una plaga que afectó al Zamarat desde el primer día de entrenamientos....y hasta el último día que duró (recuerden la rodilla de Ylenia Manzanares; aún así la riojana, que no gallega, actuó contra Zaragoza como si nada; ¡¡¡ ay si tres jugadoras más, sin ir más lejos, hubiesen tenido los mismos....que la 16 otro gallo nos hubiera cantado ¡¡¡). Un caso "muy particular" fue del de Nadirah McKenith: primero, porque apuestas por ella, sabiendo que llega mucho más tarde que las demás, segundo, porque puedes intuir que, al ser la primera vez que salía de USA, los problemas de adaptación podrían llegar; y tercero, porque llegaron, vaya si llegaron. Estuvo haciendo vida americana, al completo, en Zamora. Claro, entre eso y alguna lesión, no podía seguir...

 

APENDICE: Si tengo que calificar la temporada yo le pondría un suspenso...por todas esas razones que acabo de exponer arriba. Porque se esperaba más, porque la experiencia de las campañas anteriores en la élite femenina del baloncesto debía de tener otro reflejo, porque se estuvo coqueteando con el puesto de descenso toda la liga y se tenía equipo para haber estado un poco mejor (sólo un poco mejor, que no soy tan optimista como otros agoreros), y porque, en definitiva, se salvó la categoría gracias a un basket average generado una tarde de noviembre, cuando el rival con el que luego te la jugaste vino aquí sin dirección técnica en el banquillo y dando una penosa impresión. Lo único salvable es, pues, eso, el mantener la categoría, y las prestaciones de jugadoras básicas y fundamentales. A ver si TODOS hemos aprendido la lección y dentro de unos meses lo comprobamos. Por ejemplo: yo haría lo posible y lo imposible por retener, al menos una campaña más, al triunvirato que forman Ana Suárez, Ylenia Manzanares y Sandra Prsic; con la continuidad de Marina Delgado y Amy Syll ya hecha, la cosa, en principio, podrá tener otra pinta. La pena es que van a pasar muchos, muchos meses hasta que Alimentos de Zamora-Zamarat vuelva a estar en candelero por una nueva temporada.

L.F.

 

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